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Juan Carlos I, un as de los negocios

Juan Carlos I, un as de los negocios
Juan Carlos I, un as de los negocios


AL MARGEN DE LA LEY.
El monarca nunca se ha visto salpicado por los escándalos que le han rodeado.




LOS INTERESES FINANCIEROS DEL JEFE DE ESTADO SE HAN VISTO ENVUELTOS EN NUMEROSAS IRREGULARIDADES

Juan Carlos I, un as de los negocios

  Kolnikov #Logomaquia:

Adviértase que lo que ocurre en esta borbónica casa, ocurre también en las demás monarquías que aún existen  en Europa. Adviertase que  son invitados y participantes a las reuniones del club Bilderberg, y adviértase que si una Monarquía como la española, contiene las características que se pueden leer más abajo, no son muy distintas, sino muy parecidas a las que quedan por Europa. 
Las Monarquías no perdieron nunca el poder, a pesar de la Revolución Francesa.
Otra cosa es que  se refugiaran y parapetaran en las democracias y parlamentos que fueron surgiendo. Un excelente caso de adaptación Darwiniana...  Dejemos los problemas  a otros, nosotros, simplemente reinemos.Somos los mejores, sin hacer nada para serlo. Nuestros hijos continuarán siendo los mejores, sin mover un dedo.
Y el pueblo llano, nos  aclamará sin motivo real (sic).













Los negocios del rey, así como su relación ‘carnal’ con la clase empresaria, contrasta con la figura mediática de “el rey de todos los españoles”.


LA FAMILIA REAL EN CIFRAS



800 millones de pesetas aumentó el presupuesto de la Casa Real entre 2002 y 2005

29 millones de pesetas fue el gasto en gasolina de la Casa Real en 1994. En 1995 el dato ya no figuraba en ese mismo informe.

1.790 millones de euros es la fortuna del rey, estimada por la revista Forbes en 2003.

6 millones de euros es lo que ha costado la nueva casa de los duques de Palma en el barrio de Los Pedralbes en Barcelona.



Decio Machado
Redacción


Con inmunidad penal ante cualquier delito y sobreprotegido como una delicada planta de invernadero, se han publicado muy pocas cosas con un mínimo de objetividad sobre el monarca y sobre sus actuaciones políticas. En el artículo 490.3 del Código Penal se puede leer: “el que calumniare o injuriare al Rey (...), será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a doce meses si no lo son”.

Esto generó procesos por injurias al rey en varias ocasiones. Los artículos y un dibujo de Jesús Zulets llevaron a la revista El Cocodrilo al banquillo en 1987. También Javier Madrazo tuvo que vérselas con la justicia por decir: “ya que le pagamos policías, yates, viajes a esquiar y a montar a caballo, no habría estado de más que, por una vez abandonase sus ocupaciones y compartiese con la sociedad su preocupación por la guerra de Iraq”; o Arnaldo Otegi, por referirse al rey como el “jefe de los torturadores”, así como Soziedad Alkohólica, Eskorbuto o Manolo Kabezabolo por el contenido de sus canciones.

A pesar del silencio mediático, la figura del rey dista mucho de ser incuestionable: desde su falta de legitimidad democrática a la construcción de su importante fortuna personal, pasando por una nunca bien aclarada actuación en el 23-F, el rey nunca ha tenido que rendir cuentas de sus acciones. La intermediación del rey en los intereses de las multinacionales españolas y de las cúpulas de la CEOE han marcado su labor como máximo representante del Estado en el exterior. Numerosos medios latinoamericanos no han dejado de denunciar sus actuaciones en beneficio del Santander Central Hispano o de Repsol en Argentina, ante la ofensiva española por hacerse con YPF.

Al mismo tiempo que la popularidad de la monarquía desciende en los sondeos, un nuevo movimiento republicano emerge con fuerza al cumplirse los 75 años de la proclamación de la II República.

Treinta años a cuerpo de rey


Las tramas financieras del monarca y el rico prosperar de su familia y de toda una subcorte que utiliza la imagen real para optimizar sus inversiones, señala a uno de los asuntos más oscuros de la Casa Real.


Se suele decir que la corte española es “una corte sin cortesanos”, y es cierto que los monarcas no han sido amigos de aliarse con la aristocracia. En su lugar han preferido empresarios, banqueros y élites del poder económico y jet set en general.

Juan Carlos I llegó al trono literalmente con lo puesto. Se dice por cronistas del momento que incluso tenía que pedir el dinero a su padre, para visitar a su novia en Atenas.

Labrándose un futuro


El comienzo de su autosuficiencia económica, se remonta a 1962 (coincidiendo con su boda con Sofía), cuando el banquero Luis Vallas Taberner comenzó a administrar una “suscripción popular” que aportaría liquidez económica a los recién casados. En aquella ‘renta básica real’ colaboraban además de otros banqueros, muchos nobles y empresarios del franquismo, según indica Patricia Sverlo (seudónimo del autor) en su libro Un rey golpe a golpe.

Otro de los que ha declarado haber hecho transferencias importantes al monarca fue Ruiz Mateos. Tras la expropiación de Rumasa, siendo prófugo de la Justicia en Londres, acusó al rey de haber aceptado “miles de millones” no solo de su propio bolsillo, sino del de diversos empresarios. El Fiscal General del Estado le acusó de un delito de injurias: lo que podría haberse convertido en un sumario comprometedor quedó reducido a nada.

En su libro El negocio de la libertad, Jesús Cacho habla de las vías de financiación personal del rey, según señala “una de las primeras formas conocidas fue el petróleo, las comisiones del crudo que importaba España para cubrir sus necesidades de energía. Nada más ocupar Juan Carlos I el trono a la muerte del dictador, Manuel Prado y Colón de Carvajal, el hombre de confianza del rey] se dedicó a remitir varias misivas reales a otros tantos monarcas reinantes, especialmente del mundo árabe, para pedirles dinero en nombre del rey de España”.

Hay constancia documental de una carta firmada por Juan Carlos I y dirigida al Sha de Persia, el 4 de julio de 1977, donde el monarca tras una descripción de la situación política dice: “me tomo la libertad, con todo respeto, de someter a tu generosa consideración la posibilidad de conceder 10 millones de dólares como tu contribución personal para el fortalecimiento de la monarquía española”. Dos años después el Sha de Persia, títere de EE UU en la zona, cayó tras la revolución islámica.


Sus buenas relaciones con los dictadores árabes también quedó patente en la respuesta favorable de la monarquía saudí a la petición de un crédito de 100 millones de dólares. Exactamente la misma cantidad pagada por la empresa kuwaití KIO a Colón de Carvajal, indica Cacho. Y prosigue: “los pagos se justificaron en Kuwait por la necesidad de que, durante la llamada ‘Tormenta del Desierto’, la aviación estadounidense pudiera disponer a su antojo de las bases aéreas españolas de Rota y Torrejón, para lo que era preciso ‘untar’ a los políticos”.

El último escándalo real llegó de Francia, donde en la instrucción del caso Elf (2003) por apropiación indebida, su ex presidente Le Floch- Prigent declaró sobre la compra de Ertoil “haber entregado 55 millones de francos en España a numerosos hombres políticos; en particular a los próximos a Felipe González y del entorno del rey Juan Carlos”, con el que Le Floch-Prigent aseguraba haberse visto en múltiples ocasiones.

Según José García Abad, autor del libro La soledad del rey:

“Felipe González hizo la vista gorda ante los negocietes y escapadas reales e incluso llegó a realizar alguna importante negociación en beneficio de la Familia Real: envió a su hombre de confianza, Julio Feo, a gestionar cerca del Gobierno griego la devolución de los bienes de la familia de doña Sofía, que habían sido confiscados cuando el rey Constantino fue destronado”.

Próximos a Juan Carlos I aparecen además nombres como Mario Conde, Alfonso Escámez, los Albertos... Destaca en sus relaciones el conocido como ‘clan de Las Cuatro Estaciones’, nombre del restaurante del que Miguel Arias, Joaquín Vázquez Alonso, Jaime Cardenal Pombo y el propio rey son socios. Algunos aparecieron implicados en la trama de Ibercorp. Entre ellos se tejió una tupida trama de negocios. Cardenal Pombo fue socio de Borja Prado (hijo de Manuel Prado) en el sector armamentístico. Este último también coparticipa, junto a su madre Paloma Eulate y la Infanta Elena en la empresa Micos Mi Primer Cole, SL. Borja Prado fue requerido como testigo por parte de la Audiencia Nacional en la instrucción del caso Banesto y se ha visto relacionado con traficantes de armas.

Joaquín Vázquez Alonso fue el constructor que remodeló en su día el Palacio de la Zarzuela, y socio de Cardenal Pombo y Arias en varios negocios inmobiliarios.

La desaparecida revista de investigación Kalegorría indicaba que próximo a este grupo estaba Francisco Sitges, ex presidente de Asturiana de Zinc y ex propietarios de los astilleros Mefasa. Esta empresa fue la encargada de construir el yate Fortuna, tras una adjudicación estatal. Sitges acabó en el banquillo de los acusados del caso Banesto.

El paraíso mallorquín

Mallorca ha sido el otro espacio de ilustres amistades del monarca, en este caso mucho más aristocráticas. Allí, el rey Juan Carlos intimó con el príncipe Zourab Tchokotua, un aristócrata georgiano que fue procesado por un juzgado mallorquín en 1978 y en 1992 en relación con presuntas estafas inmobiliarias. En la última instrucción figuraba también su socio Oliver Mateu, otro hombre cercano al rey. Según Kalegorría, el clan Mallorca se completaba con un grupo selecto de empresarios hosteleros.

El rey fue fotografiado el 7 de agosto de 1990 en Puerto Portals, junto a sus amigos Giovanni Agnelli (dueño de FIAT) y Raul Gardini, ex presidente de Montedilson, la empresa química a la cual Juan Abelló vendió su laboratorio Antibióticos con un beneficio de 450 millones de dólares. Tanto Agnelli como Gardini se vieron implicados en casos de corrupción en Italia. Este último se suicidó en 1994.

Es público que el Fortuna II fue financiado por un grupo de empresarios mallorquines, los cuales juntaron 17,5 millones de dólares para hacer el regalo real. Hoy el monarca navega en el Fortuna III, valorado en más del doble que el anterior.

Mallorca es una buena fuente de ingresos para el rey en patrocinios, ropa y equipamientos deportivos, bebidas y relojes para la familia real, convertida en un atractivo modelo publicitario a veces subliminal y otras descarado.

¿Qué dinero tiene el rey?


La partida de los Presupuestos Generales del Estado para los gastos de la Casa Real no esta sometida por ley al control del Tribunal de Cuentas. La Constitución de 1978 permite al monarca disponer de él sin dar más explicaciones. En 1980, el Gobierno le asignó 200 millones de pesetas. Hasta entonces, el rey apenas cobraba un sueldo de Capitán General. Actualmente, la partida del Presupuesto General del Estado asciende a los 7,78 millones de euros.

Debido a la opacidad de la casa real, la fortuna del rey es difícil de cuantificar. La revista Forbes (abril 2003) incluye a Juan Carlos I en el sexto lugar de los monarcas más ricos de Europa con una fortuna de 1.790 millones de euros, el puesto 134 entre los más ricos del planeta.


UNA FAMILIA COMO CUALQUIER OTRA



LA HERMANA

Pilar de Borbón y Borbón
, duquesa de Badajoz.
Presidenta y consejera delegada de Labiernag 2000 SA. Administradora única de Labiernag SL, y de San Jacobo SL, y consejera de Plus Ultra Seguros, Plus Ultra Vida, Boga SA y Vendome LG Ibéric.

EL PRIMO HERMANO

Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, duque de Calabria.
Consejero accionista de Grupo Dragados, Inmobiliaria Urbis, Cepsa, Viajes Marsans y de Sociedad Española del Acumulador Tudor, entre otras.

LA PRIMA HERMANA

Teresa de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma Vinos, duquesa de Salermo.
Presidenta de San Dimas SL. Su hija Clara Moreno de Borbón es administradora de Salubre Consulting SL, y propietaria de Bodegas Tarsus y de Navamayor SA

EL PRIMO SEGUNDO




Alfonso de Borbón y Escasany.
Presidente de Ahorro Familiar SA. Consejero de Axa Aurora Ibérica. Presidente de Ildefonso SL y de Keka SL. Consejero delegado de Gilgamesh Inmoinversión SL, y de ZRZ SL. Preside Data Rent SA


LOS AMIGOS DE JUAN CARLOS I


Manuel Prado y Colón de Carvajal


Hay constancia documental de que “el administrador privado del rey”, Manuel Prado, utilizaba cartas con membrete real en las que pedía apoyo para determinados negocios. Hizo una fortuna a la sombra del monarca. Fue condenado por sus trapicheos con Javier de la Rosa en el caso KIO, donde recibió 100 millones de dólares del empresario catalán. Gracias a la intervención de la monarquía kuwaití, Prado logró evitar la orden de búsqueda de la Corte Comercial de Londres, ciudad donde se encuentra la sede de las operaciones internacionales de KIO. Las Cintas en posesión de De la Rosa que implicaban al rey en conversaciones telefónicas con importantes personalidades árabes, dan credibilidad a la tesis de que esos 100 millones de dólares salieron de KIO para premiar los servicios del monarca en la guerra del Golfo.

Mario Conde


Este personaje no encaja exactamente en la sección de la economía golfa. El dinero y el éxito fue fomentado como estrategia de fuerte carisma sobre la realeza. Mario Conde aspiraba a que la monarquía le diera su respaldo para alcanzar el poder político, indican varios de sus biógrafos. El que llegó a convertirse en el “banquero de la monarquía” fue una de las amistades más peligrosas del rey. Cuando Banesto fue intervenido, aparecieron al menos dos cuentas a nombre del monarca (la cuenta 8317-172 y la 148963-172) vinculadas con operaciones en Asturiana de Zinc, Sindibank, y Banesto, así como opciones para la gran ampliación de capital que no llegó a realizarse, según denuncia Ernesto Ekaizer en su libro Vendetta. Revela Jesús Cacho que fue el rey quien intercedió entre Alfonso Escámez y Gustavo Villapalos para que el banquero fuera investido doctor honoris causa. Conde fue condenado por un ‘agujero’ de 605.000 millones de pesetas y por apropiación indebida.

Marc Rich


Considerado el evasor de impuestos más importante en la historia de los EE UU. Le han calificado en diferentes medios como “el gran dragón de la corrupción”, “monsieur pétrole” o “el delincuente más inescrupuloso de la era moderna”. Cuando en 1983 se fugó de EE UU, el FBI lo perseguía por 65 delitos, como fraude, ganancias de 105 millones de dólares por venta ilícita de petróleo, simulación de precios, cotizaciones falsas y evasión fiscal por 48 millones de dólares. Rich adquirió la nacionalidad española y se estableció en Suiza. Organizó su red de empresas e hizo suculentos negocios con la mafia rusa, con Milósevic y con la Halliburton de Cheney. En 1998 fue indultado por Bill Clinton, tras financiar la campaña para senadora de Hillary. El rey Juan Carlos I figura entre los solicitantes del indulto, junto a Shabtai Shavit, ex jefe del Mossad; Camilo José Cela, ex presidente de la Fundación Marc Rich en el Estado; y por el ex vicepresidente del Real Madrid, el empresario Fernández Tapias.

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Pérez Royo: Entrevista

Pérez Royo: Entrevista
www.elplural.com/politica/detail.php?id=3932
19 Abril 2006

Entrevista a Javier Pérez Royo

En Andalucía, la discusión de nación "se ha salido de madre"

ANABEL ABRIL


Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, afirma, en una entrevista a elplural.com, que el Estatuto de Andalucía será el modelo para las otras Comunidades Autónomas, puesto que "lo que Cataluña reivindica como excepción, Andalucía lo convierte en norma". Respecto a la definición de "nación", opina que Andalucía no es una nación distinta de la española, pero acepta la inclusión del término porque es fruto de un "compromiso político".

- ¿Qué opina usted que Andalucía sea considerada como una "realidad nacional"?

- La discusión se ha salido de madre, empezando por la que hubo en Cataluña, puesto que en ningún momento el planteamiento fue anticonstitucional. En Andalucía este término es fruto de un punto de encuentro entre los partidos políticos, de un compromiso, que cristaliza con esa definición. Se ha recogido la propuesta que hizo Manuel Clavero Arévalo (ex ministro de la UCD).

- ¿Pero usted considera que Andalucía es una nación?

- No, Andalucía no es una nación diferenciada de la nación española. Andalucía es el centro de España; es la región que ha permitido que España sea una unidad política, porque si Andalucía se hubiese mantenido en la periferia, como hizo Cataluña, hoy España no sería lo que es y se habría roto. Lo que ocurre es que ahora parece que si uno no se llama nación, es menos que el otro.

- Entonces, ¿cómo aceptar un término que no se corresponde con la realidad?

- Siempre hay élites políticas que formulan definiciones. Lo importante es que haya un Estatuto, y si eso implica aceptar esa definición, no veo ningún problema, sólo significa que se ha llegado a un acuerdo.

- Pero el Partido Popular no está de acuerdo.

- El Partido Popular mantiene su política del cierre de filas numantino contra cualquier reforma. Habla de anticonstitucionalidad, aunque no se ha encontrado nada en este sentido. Sin embargo, una vez aprobado el Estatuto catalán, es posible que cambie de posición y acabe votando que sí.

- ¿Por qué el PP se opone de forma tan tajante a las reformas estatutarias?

- No me explico adónde quiere llegar el PP. Se ha quedado sin plan B: se ha lanzado ’en contra del Estatuto’, pero sin dejar una puerta abierta para subirse al tren. Yo me pregunto cómo puede el PP pretender gobernar España si no está de acuerdo con la estructura del Estado, que no podrá cambiarla nunca. Porque una vez aprobados los Estatutos de Cataluña y de Andalucía no podrá modificarlos, pues nunca tendrá la mayoría necesaria de 2/3 en esos Parlamentos. ¿Cómo podrá mantener su oposición a lo que será el fundamento del Estado? Es como un toro sin salida, te pilla seguro.

- ¿Qué aportará el Estatuto de Andalucía al Estado español?

- Todas las otras Comunidades van a hacer lo que haga Andalucía. Lo que Cataluña reivindica como excepción, Andalucía lo transforma en norma. Eso ya ocurrió en 1980, cuando se hizo el referéndum (28 de febrero). Gracias a él, se generalizó el derecho nacionalista para todas las Autonomías, en condiciones de igualdad. Ahora ocurrirá lo mismo.

- ¿Coincide usted con IU en que el Estatuto de Andalucía sienta las bases para el federalismo?

- La interpretación de la Constitución ha sido desde siempre básicamente federal. Ahora sólo estamos dando un paso más del que se dio hace 25 años. Hoy esta transformación la estamos viviendo con mucho más ruido, pero el cambio es de menor importancia, pues fue entonces cuando se definieron las bases de la estructura del Estado.

- En este contexto, ¿cómo ve usted el Estatuto de Valencia?

- Acabará igual que el de Andalucía. De una manera u otra (con pactos bilaterales, o por la vía interpretativa) acabará con una posición similar al de Cataluña, y al de Andalucía.

- ¿Considera que el Estatuto de Andalucía es similar al de Cataluña?

- Sí lo es. Y también eso ocurrió en 1980, cuando se definió el Estado de las Autonomías. Cataluña inició el proceso, pero luego se generalizó. No puede suceder de otra manera: el Estado debe funcionar, y no lo puede hacer con traspasos de competencias muy diferenciados, de manera que se acaban homogeneizando. Un ejemplo claro es el de Madrid, que nunca había pedido una Autonomía, y ahora es una de las más fuertes, por la cantidad de recursos que gestiona.

- El Partido Andalucista (PA) se opone al Estatuto porque se queda corto. ¿Está haciendo el mismo papel que Esquerra Republicana (ERC) en Cataluña?

- No, en absoluto. ERC participó claramente en el proceso de elaboración del Estatut, sin embargo el PA no es nada. No ha hecho nada por el Estatuto, y ahora sólo busca protagonismo para intentar ser alguien en el panorama político andaluz.

- Dentro del PSOE parece que hay voces discrepantes: Alfonso Guerra se opone a definir Andalucía como una "realidad nacional".

- Alfonso Guerra no significa nada. Se ha armado barullo con eso porque hay a quien le interesa. Guerra debería mantener el tono institucional que tuvo mientras dirigía la Comisión Constitucional que negociaba el Estatuto catalán. De hecho, creo que Zapatero le dio el puesto porque allí tenía que estar callado.

- ¿Porqué hay tanto miedo a romper España?

- Creo que a lo que hay que tener miedo es a la unidad de España. La descentralización le ha ido siempre bien a nuestro país, el Estado es más eficaz que nunca. Yo no conozco ningún lugar donde la descentralización haya significado un retroceso.

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